Ezine de divulgación literaria

Alfonsina Storni - poeta argentina del siglo XX. - encuentre aquí poemas escogidos y una nota con comentario sobre poemas  
tomados de sus libros más importantes. Poemas: Historia Natural, Epitafio para mi tumba y La partida, en este  
último poema Storni hace una descripción objetiva sobre su futura muerte".   


     POESIA



POEMAS SELECTOS DE
ALFONSINA STORNI


HISTORIA NATURAL

Escrútame los ojos, sorpréndeme la boca,
Sujeta entre tus manos esta cabeza loca;
Dame de beber, el malvado veneno
Que te moja los labios a pesar de ser bueno.
Pero no me preguntes, no me preguntes nada
De por qué lloré tanto en la noche pasada;
Las mujeres lloramos sin saber, porque sí:
Es esto de los llantos pasaje baladí.

Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto,
Un mar un poco torpe, ligeramente estulto.
Que se asoma a los ojos con bastante frecuencia
Y hasta lo manejamos con una dúctil ciencia.

No preguntes, amado, lo debes sospechar:
En la noche pasada no estaba quieto el mar.
Nada más. Tempestades que las trae y las lleva
Un viento que nos marca cada vez costa nueva.

Si, vanas mariposas sobre jardín de enero
Nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.
Luz de critalería, fruto de carnaval
Decorado en escamas de serpientes del mal.

Así somos, ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:
Movilidad absurda de inconsciente coqueta.
Deseamos y gustamos la miel de cada copa
Y en el cerebro habemos un poquito de estopa.

Bien; no, no me preguntes. Torpeza de mujer,
Capricho, amado mío, capricho debe ser.
Oh, déjame que ría... ¿No ves qué tarde hermosa?
Espínate las manos y córtame esa rosa.

Poema tomado del libro El Dulce Daño, 1918


 FECUNDIDAD

¡Mujeres! La belleza es una forma
y el óvulo una idea...
¡Triunfe el óvulo!

Dentro de la mentira de la vida
existe una verdad
y hay que seguirla.

La verdad es que nada en la Natura
debe perderse.

La tierra que es moral porque procrea
abre la entraña a la simiente y brota
dándonos trigo.

El vientre que se da sin reticencias
pone un soplo de Dios en su pecado.

Son para él las rosas que abre el sol.
El vibrará como una cuerda loca
que el misterio estremece.

El vientre que se niegue será atado
al carro de la sed eternamente.

¡Mujeres! Sobre el grito de lo bello
grite el impulso fuerte de la raza.
¡Cada vientre es un cofre!

¿Qué se guarda en las células que tiene?
¿Cuántos óvulos viejos han rodado
guardándose el misterio que encerraban?...

¿Estaba en ellos quien hacía falta?
¡Mujeres!...La belleza es una forma
y el óvulo una idea.


LUZ

Anduve en la vida preguntas haciendo,
Muriendo de tedio, de tedio muriendo.

Rieron los hombres de mi desvarío...
¡Es grande la tierra! Se ríen...yo río...

Escuché palabras, ¡abundan palabras!
Unas son alegres, otras son macabras.

No pude entenderlas; pedí a las estrellas
Lenguaje más claro, palabras más bellas.

Las dulces estrellas me dieron tu vida
Y encontré en tus ojos la verdad pedida.

¡Oh tus ojos llenos de verdades tantas,
Tus ojos oscuros donde el orbe mido!

Segura de todo me tiro a tus plantas:
Descanso y olvido.

Poema tomado del libro Irremediablemente, 1919



TÚ, QUE NUNCA SERÁS

Sábado fue y caprichoso el beso dado,
Capricho de varón, audaz y fino,
Mas fue dulce el capricho masculino
A este mi corazón, lobezno alado.

No es que crea, no creo, si inclinado
Sobre mis manos te sentí divino
Y me embriagué, comprendo que este vino
No es para mí, mas juego y rueda el dado...

Yo soy ya la mujer que vive alerta,
Tú el tremendo varón que se despierta
Y es un torrente que se ensancha en río

Y más se encrespa mientras corre y poda.
Ah, me resisto, mas me tienes toda,
TÚ, que nunca serás del todo mío.

Del libro Ocre, 1934

Poema tomado del libro Ocre, 1925


EPITAFIO PARA MI TUMBA

Aquí descanso yo: dice Alfonsina
El epitafio claro, al que se inclina.

Aquí descanso yo, y en este pozo,
Pues que no siento, me solazo y gozo.

Los turbios ojos muertos ya no giran,
Los labios, desgranados, no suspiran.

Duermo mi sueño eterno a pierna suelta,
Me llaman y no quiero darme vuelta

Tengo la tierra encima y no la siento,
Llega el invierno y no me enfría el viento.

El verano mis sueños no madura,
La primavera el pulso no me apura.

El corazón no tiembla, salta o late,
Fuera estoy de la línea de combate.

¿Qué dice el ave aquella, caminante?
Tradúceme su canto perturbante:

"Nace la luna nueva, el mar perfuma,
"Los cuerpos bellos báñanse de espuma.

"Va junto al mar un hombre que en la boca
"lleva una abeja libadora y loca:

"Bajo la blanca tela el torso quiere
"El otro torso que palpita y muere.

"Los marineros sueñan en las proas,
"Cantan muchachas desde las canoas.

"Zarpan los buques y en sus claras cuevas
"Los hombres parten hacia tierra nuevas.

"La mujer, que en el suelo está dormida,
"Y en su epitafio ríe de la vida,

"Como es mujer, grabó en su sepultura
"Una mentira aún: la de su hartura".

Ibid


EL CLAMOR

Alguna vez, andando por la vida,
por piedad, por amor,
como se da una fuente sin reservas,
yo di mi corazón.

Y dije al que pasaba sin malicia
y quizá con fervor:
- Obedezco a la ley que nos gobierna:
He dado el corazón.

Y tan pronto lo dije, como un eco
ya se corrió la voz:
- Ved la mala mujer, esa que pasa:
Ha dado el corazón.

De boca en boca, sobre los tejados
rodaba este clamor:
- ¡Echádle piedras, eh, sobre la cara!
Ha dado el corazón.

Ya estaba sangrando, sí, la cara mía
pero no de rubor,
que me vuelvo a los hombres y repito:
¡He dado el corazón!

Poema tomado del libro Languidez, 1920


TIEMPO DE ESTERILIDAD

A la mujer los números miraron
y dejáronle un cofre en su regazo:
y vio salir de aquél un río rojo
que daba vuelta en espiral al mundo.

Extraños signos, casi indescifrables,
sombreaban sus riberas, y la luna
siniestramente dibujada en ellos,
ordenaba los tiempos de marea.

Por sus crecidas ella fue creadora
y los nóumenes fríos revelados
en tibias caras de espantados ojos.

Un día de su seno huyóse el río
y su isla verde florecida de hombres
quedó desierta y vio crecer el viento.

Poema tomado del libro Mascarilla y Trebol, 1938


PARTIDA

Un camino
hasta el confín
altas puertas de oro
lo cierran;
galerías profundas;
arcadas.

El aire no tiene peso;
las puertas se balancean
en el vacío;
se deshacen en polvo de oro;
se juntan, se separan;
bajan a las tumbas
de algas;
suben cargadas de corales.

Rondas,
hay rondas de columnas:
las puertas se esconden
detrás de los parapetos azules;
el agua brota en campos de nomeolvides;
echa desiertos de cristales morados;
incuba grandes gusanos esmeralda;
se trenza los brazos innumerables.

Lluvia de alas,
ahora;
ángeles rosados
se clavan como flechas
en el mar.
Podría caminar sobre ellos
sin hundirme.
Una senda de cifras
para mis pies:
Columnas de número
para cada paso,
submarinas.

Me llevan:
enredaderas invisibles
alargan sus garfios
desde el horizonte:
Mi cuello cruje.
Ya camino.
El agua no cede.
Mis hombros se abren en alas.
Toco con sus extremos
los extremos del cielo.
Lo hiero:
La sangre del cielo
bañando el mar...
Amapolas, amapolas,
no hay más que amapolas...

Me aligero:
la carne cae de mis huesos.
Ahora.
El mar sube por el canal
de mis vértebras.
Ahora.

El cielo rueda por el lecho
de mis venas
Ahora.
¡El sol! ¡El sol!

Sus últimos hilos
me envuelven,
me impulsan.
Soy un huso:
¡Giro, giro, giro, giro!...

Poemas no incluídos en libro post. a 1934

Comentario sobre los poemas de Alfonsina Storni.

Alfonsina Storni leyendo un poemaHistoria Natural, es uno de los poemas más apreciados de Alfonsina Storni en países de habla hispana. En él la poeta, como en casi toda su producción poética, muestra su estado de ánimo de fémina-adorno, fémina-objeto de principios del siglo XX.
Durante la primera mitad de ese siglo la mujer aún era considerada "propiedad" del hombre, estaba aun en proceso de ganar la independencia que tiene actualmente. Ahora la mujer ya no es solo el ama de casa, ni la mujer fecunda como la Tierra que da sus frutos sino que también participa en el desarrollo de la sociedad moderna como co-protagonista, siempre al lado del hombre.
Alfonsina Storni tuvo muchos sinsabores en su vida. En el poema Historia natural, la poeta muestra su alma solitaria y emplea la ironía para tratar el espinoso tema del hombre y la mujer. No hay desafectos hacia el hombre que siempre está en una posición superior, pero la poeta se resiente al hecho de ser satélite que gira alrededor de él, y es consciente de la posición que le corresponde a la mujer en la sociedad de esa época. Gran personalidad de mujer, una más de las precursoras que lucharon por la igualdad entre el hombre y la mujer.
Su queja también se nota en el poema Fecundidad. ¿Es la mujer sólo forma e idea?. Sin la fecundidad de la mujer no habría futuro para la humanidad, y sin sus formas femeninas no habría tampoco atracción para que triunfe el óvulo.
En el poema Luz la Storni otorga más importancia a la forma de los versos. En ellos prima la musicalidad y el ritmo con versos pareados. Se supone que el poema está dedicado a un hombre, siempre mirándolo con su cristal feminista. En las líneas, del 11 hasta la 15, la poeta es enfática al auscultar los ojos negros del hombre, pero una vez más ella ironiza sobre el poder y la valía del hombre. Es importante hacer notar que ella no se está dirigiendo a un hombre en particular sino al hombre en general.
En el poema El Clamor, su tema es la incomprensión de la mujer en todos los tiempos. En ese poema Storni toma como referencia a la bíblica Magdalena, una mujer arrepentida e incomprendida que cae de rodillas ante Cristo. Pero la lección de la primera piedra en la humanidad, hasta la primera mitad del siglo 20 (y hasta nuestros días en ciertos puntos), no fue tomada en serio. Lo real es que ahora nos damos cuenta que la mujer no es tan débil como se piensa, su debilidad es sólo física; espiritualmente es más fuerte que el hombre. La mujer apedreada se vuelve hacia los hombres y les grita "¡He dado el corazón!
El poema Tiempo de esterilidad, es algo más simbólico que los demás poemas en esta página. Pero la clave está en el título. Se puede interpretar como una metáfora tal como interpretamos a Borges en su poema Mateo, XXV,30. En este poema de Borges tenemos que relacionar la enseñanza de la parábola con el tenor del poema para comprenderlo mejor.
Los poemas Epitafio para mi tumba y Partida se pueden interpretar como representativos del momento en que ella llega al clímax en su caminar por este mundo de sufrimiento e incomprensión. Después de estos poemas Storni empezaría a dejarse llevar por las "enredaderas invisibles" hacia la profundidad del océano tal como se interpreta en el poema Partida.
En estos dos últimos poemas, la autora maneja el idioma de manera cuidadosa, sin llegar a excesos o a extremismos orales, evitando así cierto academismo, y supuesta fluidez verbal. Es notable el manejo económico del adjetivo y la adjetivación.
En este último poema ella ya es versolibrista, ha abandonado todo formalismo del verso clásico para expresarse sin ataduras formales como en el caso de anteriores poemas y adopta el verso libre.
En otra perspectiva, notamos que ambos poemas están divididos en dos partes. En Epitafio la parte entrecomillada es el comentario que hace el ave (aquella caminante) sobre la primera parte que es el epitafio en sí sobre la supuesta tumba de la poeta.
En Partida, las primeras tres estrofas la poeta se distancia para hacer una descripción objetiva del ambiente sombrío y tétrico de las "galerias profundas" que hay en el mar, pero en las siguientes líneas la poeta cambia a la primera persona y ya es ella y dice lo que siente, y cómo es afectada por lo anterior.

Actualizado en agosto, 2013

subir página
ARRIBA