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MARIO VARGAS LLOSA

Cuentos completos El Desafío y Día Domingo
Analizados

EL DESAFIO

Cuento
Duelo de caballeros bajo el resplandor de la luna

Estábamos bebiendo cerveza, como todos los sábados, cuando en la puerta del "Río Bar" apareció Leonidas; de inmediato notamos en su cara que ocurría algo.
-¿Qué pasa? -preguntó León.
Leonidas arrastró una silla y se sentó junto a nosotros.
-Me muero de sed.
Le serví un vaso hasta el borde y la espuma rebalsó sobre la mesa. Leonidas sopló lentamente y se quedó mirando, pensativo, cómo estallaban las burbujas. Luego bebió de un trago hasta la última gota.
-Justo va a pelear esta noche -dijo, con una voz rara.
Quedamos callados un momento. León bebió, Briceño encendió un cigarrillo.
-Me encargó que les avisara -agregó Leoniddas. -Quiere que vayan.
Finalmente, Briceño preguntó:
-¿Cómo fue?
-Se encontraron esta tarde en Catacaos. -Leonidas limpió su frente con la mano y fustigó el aire: unas gotas de sudor resbalaron de sus dedos al suelo. -Ya se imaginan lo demás...


DIA DOMINGO

Cuento

Conflicto sin odio

Contuvo un instante la respiración, clavó las uñas en la palma de sus manos y dijo my rápido: "Estoy enamorado de tí". Vio que ella enrojecía bruscamente, como si alguien hubiera golpeado sus mejillas, que eran de una palidez resplandeciente y muy suaves. Aterrado, sintió que la confusión ascendía por él y petrificaba su lengua. Deseó salir corriendo, acabar: en la taciturna mañana de invierno había surgido ese desaliento íntimo que lo abatían siempre en los momentos decisivos. Unos minutos antes, entre la multitud animada y sonriente que circulaba por el Parque Central de Miraflores, Miguel se repetía aún: "Ahora. Al llegar a la Avenida Pardo. Me atreveré. ¡Ah, Rubén, si supieras como te odio!". Y antes todavía, en la iglesia, mientras buscaba a Flora con los ojos, la divisaba al pie de una columna y, abriéndose paso con los codos sin pedir permiso a las señoras que empujaba, conseguía acercársele y saludarla en voz baja, volvía a decidirme, tercamente, como esa madrugada, tendido en su lecho, vigilando la aparición de la luz: " No hay más remedio. Tengo que hacerlo hoy día. En la mañana. Ya me las pagarás, Rubén". Y la noche anterior había llorado, por primera vez en muchos años, al saber que se preparaba esa innoble emboscada. La gente seguía en el Parque y la Avenida Pardo desierta; caminaban por la alameda, bajo los ficus de cabelleras altas y tupidas. "Tengo que apurarme, pensaba Miguel, si no me friego". Miró de soslayo alrededor: no había nadie, podía intentarlo. Lentamente fue estirando su mano izquierda hasta tocar la de ella: el contacto le reveló que transpiraba. Imploró que ocurriera un milagro, que cesara aquella humillación. "Qué le digo, pensaba, qué le digo". Ella acababa de retirar su mano y él se sentía desamparado y ridículo. Todas las frases radiantes, preparadas febrilmente la víspera, se habían disuelto como globos de espuma.
-Flora - balbuceó-, he esperado mucho tiiempo este momento. Desde que te conozco sólo pienso en ti. Estoy enamorado por primera vez, créeme, nunca había conocido una muchacha como tú.
Otra vez una compacta mancha blanca en su cerebro, el vacío. Ya no podía aumentar la presión: la piel cedía como jebe y las uñas alcanzaban el hueso. Sin embargo, siguió hablando, dificultósamente, con grandes intervalos, venciendo el bochornoso tartamudeo, tratando de describir una pasión irreflexiva y total, hasta descubrir, con alivio, que llegaban al primer óvalo de la Avenida Pardo, y entonces calló. Entre el segundo y tercer ficus, pasando el óvalo, vivía Flora. Se detuvieron, se miraron: Flora estaba aún encendida y la turbación había colmado sus ojos de un brillo húmedo. Desolado, Miguel se dijo que nunca le había parecido tan hermosa: una cinta azul recogía sus cabellos y él podía ver el nacimiento de su cuello, y sus orejas, dos signos de interrogación, pequeñitos y perfectos.
-Mira Miguel -dijo Flora; su voz era suaave, llena de música, segura-. No puedo contestarte ahora. Pero mi mamá no quiere que ande con chicos hasta que termine el colegio.
-Todas las mamás dicen lo mismo, Flora -insistió Miguel- ¿Cómo iba a saber ella? Nos veremos cuando tú digas, aunque sea sólo los domingos.
-Ya te contestaré, primero tengo que pennsarlo -dijo Flora, bajando los ojos. Y después de unos segundos, añadió: -Perdona, pero ahora tengo que irme, se hace tarde.
Miguel sintió una profunda lasitud, algo que se expandía por todo su cuerpo y lo ablandaba.
-¿No estás enojada conmigo, Flora, no? -dijo humildemente.
-No seas sonso -replicó ella, con vivacidad-. No estoy enojada.
-Esperaré todo lo que quieras -dijo Miguel. Pero nos seguiremos viendo, ¿no? ¿Iremos al cine esta tarde, no?



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finales del siglo XIX, hasta nuestros días

ACERCA DEL AUTOR

Mario Vargas Llosa, Arequipa, Perú (1936-) es ampliamente conocido en el mundo por sus cuentos, novelas y obras de teatro. Los cuentos aquí presentados pertenecen a su primera época. Su segunda época empieza con el boom literario que irrumpió en el mundo literario a mediados de la década del 60. Su primera novela política es "Conversación en la catedral", (1970), donde está reflejada toda la miseria y grandeza de la política peruana de la primera mitad del siglo XX.


Análisis del cuento El Desafío
Cantidad de palabras: 4235
Formato: Cronológico lineal, contado en primera persona, tiempo pasado, el narrador es un personaje secundario.

Con este cuento Vargas Llosa obtuvo en 1958 el premio otorgado por la Revue Francaise, La acción principal se desarrolla a través de los ojos de Julián, cercano amigo de Justo, al parecer actor principal de la historia en las primeras páginas. Sin embargo, la acción heroica de Justo, no lo convierte en el personaje principal del cuento, ni tampoco lo es el narrador, Julián. El autor desenvuelve la acción manejando a sus personajes de modo que el lector sea inducido a creer que uno de estos dos personajes es el protagonista principal. De este modo el lector esta esperando el desenlace acostumbrado, esto es, quién es el vencido y quién el vencedor como en un cuento de género (aventura, policial, misterio, etc.), pero aquí el autor es de superior calibre y no cae en esa simpleza de causar una emoción barata en su audiencia con un final de guerra muy sangriento, explotando el morbo de la gente. Vargas llosa opta por hacer un cuento literario, de alto valor estético, con técnica depurada para manejar las instancias o escalones que conducen al lector allí donde él quiere, esto es a un final sorpresivo.
En este cuento se idealiza a la valentía o al heroísmo de los hombres bravos de antaño. El hombre que prefería perder la vida antes que la honra, pero el verdadero héroe aquí resultó siendo Leonidas quien al final se descubre que es el padre de Justo, el perdedor de la pelea.
De este modo, las simpatías del lector no van hacia el macho Justo, sino hacia Leonidas por quien el lector siente admiración por su valor para soportar ver a su hijo defender el honor con su sangre. Este es un caso típico donde el personaje principal (Julián) pasa a segundo plano y es un personaje secundario (Leonidas) quien resulta ser el héroe. (*) Hay que hacer notar aquí que en todo el cuento no se menciona la palabra sangre ni se muestra explícitamente las cuchilladas que se infieren ambos rivales, eso queda a la imaginación del lector, "Se retorcían sobre la arena, revolviéndose uno sobre otro, hendiendo el aire a tajos y resuellos sordos.". Esta es la técnica que hace poético a este cuento, pues el lector al usar su imaginación graba todo ello en su mente para recordarlo por mucho tiempo.

*Otro ejemplo sobre un cuento o novela contado con este formato es la novela histórica Trafalgar, de Benito Pérez Galdós (1843-1920). En esta novela el narrador es un invitado del almirante. Este invitado es un viejo marinero que sólo va a espectar la batalla desde el barco insignia. Este personaje ficticio (narrador), al sobrevivir a la batalla, cuenta los acontecimientos en primera persona muy dramáticamente, de modo que los héroes son los marineros y jefes españoles a quienes el narrador idealiza como sus únicos héroes por quienes el lector siente admiración y mucho dolor por la pérdida irremediable de la batalla; no solo se pierden vidas humanas sino que también España queda definitivamente vencida por su archienemigo de esa época: Inglaterra. En el cuento de Vargas Llosa hay una variación en el sentido de que se agrega el elemento del misterio. El autor guarda hasta el último párrafo el descubrimiento de que un personaje, al parecer sin importancia, (Leonidas), es el padre del luchador perdedor, lo que causa gran impacto en el lector por la sorpresa.


Análisis del cuento Día Domingo
Cantidad de palabras: 5,800
Formato: Cronológico lineal contado en tercera persona, tiempo pasado.
Este cuento al igual que El Desafío, fue parte del primer libro que Vargas Llosa publicó en 1958. Aquí notamos una fuerte trama que es desarrollada muy diestramente. Es el enfrentamiento de los intereses comunes de la vida tal como está diseñada: un gallo no quiere otro gallo en su corral. Y hay que hacer algo, tomar partido y no quedarse quieto para no perder: es la disyuntiva a la que estamos expuestos a lo largo de la vida, y para solucionar el problema algunas veces debemos decidir: ¿Luchamos o no luchamos?
Vargas Llosa convierte un simple drama de muchacho/muchacha, en obra de valor literario. Aquí están todas las triquiñuelas de los autores norteamericanos como no lo hay en tal medida en otro autor peruano. El autor desarrolla la trama meticulosamente, como un artesano modela su arcilla para convertirla en una vasija, conduce la trama hacia un desenlace satisfactorio y a la vez verosímil, cosa a veces muy difícil de lograr en la reducida extensión de un cuento.
El éxito del cuento radica en el doble juego de la trama, ya que se le ha agregado una sub-trama que se entreteje con la principal como en Romeo Y Julieta de William Shakespeare (*).
En la trama principal vemos que Miguel trata desesperadamente de conseguir a Flora, pero Rubén se interpone en su camino, y para dirimir superioridad van a una confrontación de nado en el mar: quien gane se quedará con la muchacha. Todo parece indicar que Rubén será el ganador por sus dotes de atleta, sin embargo un súbito calambre en pleno mar, lo pone al borde de la muerte. Gran oportunidad para que Miguel se imponga, pero ésta no es una historia cualquiera. Vargas Llosa hace uno de sus geniales cambios, Miguel abandona su objetivo principal que es ganar la contienda (y luego a Flora) y salva a su amigo de una muerte segura.
Vargas Llosa reafirma el Hemingway (**) que hay en él: el protagonista debe ser valiente y caballeroso, si va a morir que sea con honor y si va a ganar que sea con dignidad. Al final queda demostrado que todos esos buenos atributos del héroe dan sus buenos frutos. Rubén reconoce la hidalguía de Miguel y renuncia a la muchacha. Ambos han cedido un poco y ha ganado la amistad, así queda demostrado que más vale un buen amigo que una bella muchacha, porque muchachas bellas hay muchas en el mundo no así un buen amigo. La trama y sub-trama se resuelven, la primera satisfactoriamente al quedarse Miguel con la muchacha y la sub-trama, sólo es una victoria moral para Miguel pues no llegó primero a la playa por cambiar su objetivo.
Hay que agregar que éste es un cuento donde hay conflicto sin odio. El conflicto sin odio se da en cuentos donde actúan, como en este caso, dos amigos o padre e hijo o dos hermanos, quienes entran en contienda por algo tangible o intangible pero que ninguno busca el mal para el otro como cuando hay odio.

* En esta tragedia de Shakespeare, la trama principal es el fuerte deseo de Romeo en conseguir a Julieta. El joven hace denodados esfuerzos para conseguirla. Paralelamente a ello se va desarrollando también una abierta y antigua rivalidad entre las familias de ambos amantes. Esta rivalidad viene a constituirse en la sub-trama o trama secundaria de la historia. El final se resuelve con la muerte de ambos amantes, o sea tragedia. La trama secundaria se resuelve satisfactoriamente pues los padres de ambas víctimas se reconcilian y prometen nunca más pelear porque el odio a nada bueno conduce.
Si bien aquí los protagonistas principales mueren, ellos lo hacen en aras del amor, del verdadero amor que es eterno y que conlleva la felicidad, por lo tanto queda demostrado que la felicidad existe y está inherente en todos nosotros - y ni la muerte puede destruirla.

** Este tipo de cuento es el favorito de Ernest Hemingway porque combina romance con aventura. Un claro ejemplo es la novela Por Quien Doblan las Campanas. En esta novela la trama principal gira en torno a Jordan, a quien le es encomendado la tarea de destruir un puente en campo enemigo (de dudosa importancia). En el camino a su objetivo, Jordan conoce a una bonita refugiada de quien se enamora y juntos corren las peripecias de la guerra. Al final Jordan logra volar el puente pero es herido gravemente y no puede escapar. Jordan entonces ordena a su novia a alejarse del peligro y él queda solo a la espera de la muerte. El objetivo principal de Jordan se concreta al ser volado el puente, pero al morir pierde el amor pero solo físicamente, pues el amor en sí no es negado, él morirá pensando en ella. El hombre muere por un ideal, por buscar la felicidad para los demás, y seguramente muere tranquilo creyendo que ha hecho bien en su lucha contra el mal, y que su amada se ha salvado y seguramente vendrá un mundo mejor para ella y para el pueblo con la victoria de la izquierda - la eterna utopía de la felicidad.



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